Un secreto de la Alquimia Tántrica

 La retención del aire (kumbhaka) y el dominio de la respiración (pranayama) son prácticas milenarias en oriente. En esta imagen ves a Sri Krishnamacharya ejecutar Kumbhaka y Udiyana Bandha, emulando al Shiva de Harappa que es la imagen de un yogui más antigua que se conoce y que tiene por lo menos 4,500 años

Te espero en el taller:  Secretos de la Alquimia Tántrica

El Tantra tiene cientos de prácticas que se consideran parte de la Alquimia Tántrica.

Esta práctica que te comparto es prácticada en el yoga tibetano y hace uso del poder de la retención de la respiración, que se conoce como Kumbhaka. En el yoga tibetano se hace una ligera modificación que no se usa en el tantra hindú o en el hatha yoga.

La palabra Kumbhaka viene del sánscrito y significa cese a voluntad de la respiración. La kumbhaka más común es la que se practica entre la inhalación y la exhalación y se conoce como Antar Kunbhaka. Se usa constantemente en las prácticas corporales como la práctica del yoga postural (hatha yoga), en ciertas prácticas respiratorias (pranayama) o en meditaciones dinámicas (kriyas).   El uso de kumbhaka o cese entre la exhalación e inhalación sólo se practica en meditaciones avanzadas relacionadas con el bien morir y el viaje hacia las esferas superiores de conciencia en el momento de la muerte, por lo que en este texto no tocaré el tema.

Los yoguis en su práctica experimentan diferentes estados de conciencia que son provocados por el control de la respiración. Hace siglos se dieron cuenta que modificar los patrones respiratorios generaban diferentes efectos.  Asi la práctica del hatha yoga y que es el cimiento de lo que hoy practicamos en occidente dentro de los espacios de yoga o gimnasios, genera un estado de relajación evidente. La manera en que un maestro de yoga te lleva en una clase provoca que en general la exhalación tome más tiempo que la inhalación, este hecho provoca que cuerpo y mente entren en un estado de calma. Si a la calma qe se produce le sumas el efecto del ejercicio y la generación de endorfinas en el cuerpo, el único resultado esperado es un estado de bienestar y gozo en el practicante.  Este efecto es parte de la alquimia tántrica, le puedes llamar si lo prefieres química cientifica pues hoy la ciencia moderna ha podido estudiar los efectos que el yoga postural produce.

La forma tibetana de Kumbhaka.

En la prácica del yoga tibetano se incorporó un concepto adicional que se conoce como kumbhaka cerrado. Después de inhalar se hace una ligera exhalación y entonces se retiene el aliento. Esta ligera variación genera una relajación del tórax y cabeza y produce un efecto de relajación y de presencia constante.

Usa esta forma para generar un alto grado de presencia, de conciencia del entorno. Es impresionante cómo esta pequeña variación de la respiración produce efectos enormes. Úsala para hacer una meditación sencilla y convierte al kumbhaka en tu ancla, en tu objeto de aprehensión de tu meditación. Sigue estas instrucciones:

1. Siéntate en una postura cómoda, puede ser en el piso o en una silla

2. Relaja tu cara, en particular tus párpados, deja que tus ojos se entrecierren. No cierres totalmente los ojos

3.- Inhala a dos tercios de tu capacidad total y haz una ligera exhalación, La exhalación es muy pequeña, Quédate el tiempo que consideres como agradable reteniendo la inhalación.

4.- Exhala por completo y cierra los ojos. Quédate un momento en ese espacio. Toma unas respiraciones normales.

5.  Repite el ciclo  por 5 o más veces.

Observa detenidamente cómo te sientes al finalizar. También estudia qué efecto produce en tu mente este ejercicio. ¿Qué sientes cuando te quedas en la retención del aire? ¿Cómo te sientes cuano exhalas y cierras lo ojos?

En particular esta práctica reduce el cortisol u hórmona del estrés, lo que te ayuda a que tu sistema inmunológico trabaje mucho mejor.

Namasté

P. Aumkar


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